Deficiencia del factor II

¿Qué es la deficiencia del factor II?

La deficiencia del factor II (2) (también llamada deficiencia de protrombina) se refiere a alguien que no tiene suficiente factor II, que es una proteína de factor de la coagulación llamada protrombina. Cuando la proteína, protrombina, se activa para hacer trombina, esto ayuda a convertir el fibrinógeno (factor I) en fibrina, que se necesita para formar un coágulo estable.

Recientemente, una organización internacional (International Society on Thrombosis and Hemostasis) propuso una clasificación de la gravedad de la deficiencia del factor II basada en la actividad del factor y los síntomas asociados, con unas pocas excepciones.

  • Leve (>10% de actividad): Los pacientes se mantienen mayormente asintomáticos, pero pudieran padecer hemorragias durante un traumatismo, un procedimiento quirúrgico o con el embarazo o el parto
  • Moderada (≤10% de actividad): Los pacientes podrían tener hemorragias espontáneas leves, o hemorragias desencadenadas por un traumatismo, una operación o el embarazo o el parto
  • Grave (actividad no detectable): Los pacientes podrían presentar hemorragias espontáneas, copiosas e incluso potencialmente mortales

¿Qué la produce?

La deficiencia del factor II es una enfermedad recesiva, lo que quiere decir que sus dos padres tienen que transmitirle un gen afectado para que usted padezca la enfermedad. Si usted solamente tiene una copia del gen, puede ser un portador y transmitirle el gen a sus hijos. Afecta a cerca de 1 de cada 2 millones de personas, lo que la convierte en una de los trastornos de factores de la coagulación menos frecuentes, y ocurre en ambos sexos. Los estudios han mostrado una mayor incidencia de deficiencia del factor II entre personas de origen hispano.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Hinchazón, dolor o calor alrededor de una articulación
  • Incapacidad de enderezar o doblar una articulación normalmente
  • Susceptibilidad a los moretones
  • Sangrado de la nariz, las encías o el útero
  • Hemorragia después de una operación
  • Dolor de cabeza o en el cuello
  • Somnolencia o desmayo
  • Malestar estomacal
  • Vómitos negros y como almíbar o rojo brillante, o de aspecto como borra de café
  • Heces rojizas o negruzcas
  • Sensibilidad a la luz

En los recién nacidos con deficiencia del factor II, se ven hematomas y hemorragias del cordón umbilical o después de la circuncisión.

¿Cómo se trata?

Hay tratamientos derivados de plasma para la deficiencia del factor II que reemplazan el factor que falta, pero no hay concentrados específicos que solo contengan el factor II. Además, el sangrado menstrual excesivo en las mujeres con deficiencia del factor II podría controlarse con tratamiento hormonal (oral o local) y medicamentos que evitan la degradación de los coágulos sanguíneos (antifibrinolíticos).